El Cuco Cañas
Otra vez Cañas hizo temblar las paredes del estadio. Otra vez Cañas hizo temblar al número uno del mundo. Parece el karma de Federer, pero no es sólo contra el mejor jugador del planeta, sino que Willy está jugando un tenis muy superior a lo que lo hacía antes de su suspensión y además tiene esa sed de gloria intácta.
¿Cuál es la clave para el gran nivel de Guillermo? Simple: "Disfruto cada día y vivo al 100% lo que hago porque amo el tenis". Está más que claro que su amor por este deporte hace que en su juego pasen cosas mágicas.
Con Federer, en Miami, sucedió lo inesperado nuevamente. El primer set había sido muy parejo, Willy logró quebrarle una vez el saque a Federer, pero el suizo se recuperó.
Las principales armas del argentino fueron las mismas de siempre: nunca dio por perdida ninguna pelota, corrió todo, jugó mentalmente a la altura del número uno del mundo, aprovechó cuando la pelota le quedó para su drive y además supo buscar el lado malo (de ayer) de Federer.
El suizo tuvo muchos errores no forzados con su derecha y Willy lo entendió a la perfección. En el tie break, esas falencias volvieron a aparecer y Cañas se lo quedó por 7-2.
En el segundo, Federer volvió a ser el Federer que no deja títere con cabeza. Si en el primer set estaba en 7 puntos, ahora comenzó a subir y fue aplastante.
Con menos errores con la derecha, con golpes de revés prácticamente increibles y con mucha movilidad y decisión dentro del court le quebró en dos de las nueve oportunidades que tuvo para llevarse el set. Hay que recalcar que los números del suizo fueron espectaculares: ganó el 100% de los puntos con su primer saque, 78$ con el segundo, tuvo 15 tiros ganadores y de las 18 veces que subió a la red, en 15 el festejo fue para él.
También, hay que destacar que en el segundo set, el cual Federer se lo llevó por 6 a 2, Willy no tuvo ninguna chance para quebrarle el saque.
Ahora faltaba lo más emocionante: ¿El suizo seguiría con ese nivel? ¿Cañas daría nuevamente el batacazo? Eso estaba por verse.
El argentino no comenzó bien: Roger le quebró en su juego de saque apenas comenzado el tercer set y sacaba una mínima diferencia que, usualmente, el número uno del mundo no deja pasar. Sin embargo, Willy, en la única chance de break que tuvo (contra 6 del suizo) le supo sacar jugo e igualó la historia.
En un set cargado de emociones, en el cual Federer erró mucho, pero también metió muchos tiros ganadores. En el que Cañas siempre le hizo jugar una pelota más a su rival, ya que parecía un fronton. Se estaba definiendo la historia y ninguno quería darse por muerto.
Los dos empezaron a ser más sólidos con sus juegos de servicio y llevaron el partido a tie break. Allí Willy comenzó con todo y rápidamente le sacó un punto a Federer con su saque. El suizo no fue menos y recuperó esa ventaja.
El momento decisivo fue cuando Federer subió a la red y erró una volea poco común en él. Ahí Cañas tomó la ventaja y la fuerza anímica que lo dejó en carrera y al suizo afuera, nuevamente en un Masters Series, frente a Guillermo Cañas.
Willy está haciendo historia. Es, sin lugar a dudas, el cuco de Roger Federer y parece que su nivel día tras día mejora.
Para terminar les dejamos una frase del ganador: "Realmente no sé cuál es la clave para ganarle a Federer. Yo sólo trato de pelear cada pelota y creo que esa es la clave para ganarle a él o a cualquiera".



































